La mejora, tanto personal como laboral, es una de esas necesidades que nuestra sociedad nos ha impuesto. Como los cambios grandes no suelen durar demasiado tiempo, necesitamos un método gradual para hacerlo sin grandes esfuerzos. Entre estos métodos, el que destaca por su sencillez y sentido práctico es el Kaizen.

La expresión kaizen viene de las palabras japonesas kai (cambio, o acción de enmendar) y zen (bueno o beneficioso) y en conjunto significaría "cambio a mejor", visto desde un punto de vista gradual y ordenado. Todo es susceptible a esta metodología; desde mejoras en procesos y flujos productivos, hasta la mejora personal, especialmente en la mejora de metas.

Un largo camino comienza con un pequeño paso.

Esta es la frase que mejor ilustra el sentido del kaizen; todo proceso de cambio debe empezar con un paso, sin marcha atrás y de forma gradual iremos llegando a nuestra meta. Si bien es cierto la aplicación de este sistema en su inicio era de ámbito empresarial, ahora ha transcendido al ámbito del hogar y de cualquier tipo de organización no empresarial.

Este sistema se originó en Japón y nació de la necesidad del pueblo japonés recuperarse de la situación en la que quedó tras perder la Segunda Guerra Mundial. La isla no posee una gran cantidad de recursos naturales que le permitiese colocarse a la altura de la potencias occidentales, así que tuvieron que ser creativos. En cierta manera, nuestra situación económica actual de crisis ha obligado a adoptar en parte algunas de estas ideas.

De hecho, para aplicar esta metodología no se necesita limitarse al mundo empresarial, pudiendo aplicarse en nuestra vida diaria. Tampoco hace falta hacer un gran desembolso para llevarla a cabo, e incluso se puede hacer sin invertir dinero, partiendo de lo que ya tenemos y de mucha creatividad.

La metodología kaizen

La idea principal es que un objetivo se logra a base de ir haciendo pequeños cambios en nuestras costumbres, de forma iterativa. Esto hace que cada paso sea fácil de conseguir y sea fácil de convertir en rutina. En este punto, volveremos a empezar con otro paso; y así hasta que estemos satisfechos con lo conseguido.

Cada paso tiene 5 acciones básicas que que hay que seguir:

  • Seiri: Clasificar
  • Seiton: Ordenar
  • Seiso: Limpieza
  • Seiketzu: Estandarizar
  • Shitzuke: Disciplina

Pasos básicos del kaizen

Seiri / clasificar

Da igual que estemos en casa, en la oficina, en una fábrica o en nuestro ordenador; estamos rodeados de cosas que no son necesarias y solo consiguen estar en el medio, distraernos y en general entorpecer lo que hacemos.

En esencia, esta acción requiere en mantener lo estrictamente necesario, quitar todo aquello que no necesitamos o no nos aporta nada, y en general, simplificar.

Beneficios: Liberamos espacio, nos quitamos agobios por sobrecarga de trastos y conseguimos un ahorro en tiempo de búsqueda de lo que necesitamos.

Seiton / ordenar

Este paso trata de disponer cada cosa como corresponde, para minimizar el tiempo de búsqueda y el esfuerzo usado en ello. Cada cosa debe tener un lugar y un nombre que la identifique.

Beneficios: Fácil y rápido acceso a los elementos necesarios, más información a la vista y menos propensión a errores.

Seiso / limpieza

Se trata de limpiar y descontaminar el entorno de trabajo. El lugar de trabajo deber ser agradable y libre de riesgo.

Beneficios: Se reduce el riesgo de accidentes, mejora el bienestar físico y mental del trabajador y se reducen los desperdicios.

Seiketzu / estandarizar

El objetivo de esta acción es mantener aquello que se ha conseguido con los puntos anteriores. Se debe crear un hábito, de forma que esto sea el "estado normal", de forma que el cambio se haga permanente, por pequeño que sea. Cualquier nueva mejora debe enfocarse como algo pequeño partiendo del actual "estado normal".

Beneficios: Se consigue el hábito de conservar lo conseguido y la satisfacción haber conseguido algo, por poco que sea.

Sheitzuke / disciplina

Para conseguir cambios importantes se necesitan muchos cambios pequeños; esto significa tiempo y constancia. No vale abandonar esta metodología a las primeras de cambio. Aunque las reformas hayan tenido éxito, se trata de pequeños hitos, y sin la constancia de seguir haciendo pasos, quedarían en un logro mínimo.

Aviso: No esperes cambios inmediatos; los cambios suelen producir resistencia y esto no debería ser motivo para desmoralizarte. Sigue trabajando con estos pasos en la siguiente cosa que necesites cambiar, y gradualmente verás una mejoría, sin la sensación de un esfuerzo titánico.

Kaizen en la vida personal

Hablamos de trabajadores, de entornos de trabajo y de procesos, pero todos estos términos son extrapolables a vida personal. Solo necesitamos ser creativos y hacer algunos pequeños cambios para mejorar lo que tenemos, convirtiendo la mejora en un hábito; esa es la palabra clave. A partir de aquí podremos abordar mas cambios.

Pongo algunos ejemplos:

Perdiendo peso

Perder peso es para muchos una causa perdida. Solamente pensar que tenemos que adoptar una dieta espartana, hacer ejercicio y hacer grandes cambios en nuestra vida ya es un elemento de desánimo. Piensa en pequeños cambios.

  • Elimina algo de lo que no deberías comer, de tu nevera, empezando por lo mas desaconsejable.
  • Elimina las tentaciones de la vista.
  • Adopta un dieta poco restrictiva, pero fácil de mantener.
  • Empieza a hacer ejercicio, ni mucho tiempo ni mucha frecuencia.
  • Acostúmbrate a este estado y vuelve a empezar con estos pasos.

No tengo tiempo para...

Mentira! Todos disponemos de 24 horas al día; la única diferencia entre los que tienen tiempo y los que no es lo que planifican y lo que no. Siempre hay algún sitio del que sacar un rato.

  • Aparca o reduce la frecuencia de las actividades que no te aportan nada.
  • Aprovecha tus salidas para hacer varios recados.
  • Reordena la ruta de los recados para reducir el tiempo para recorrerla.
  • Elimina impedimentos para hacer lo que debes hacer.
  • Aprovecha el tiempo ganado para añadir una actividad más gratificante.
  • Mantén este ritmo y conviértelo en un hábito.

No tengo capacidad de ahorro

La economía es un tema delicado, pero el truco está en adaptarse al nivel de vida que podemos mantener, e incluso algo menos. No te pido que destines la mitad de tu sueldo al cojín de ahorro, pero algo si puedes hacer, poco a poco.

  • Plantéate gastar unos euros menos cada mes, por poco que sean y resérvalos.
  • Ese capricho que tanto te gusta, piénsalo dos veces. ¿Es tan necesario?
  • Alarga un poco la vida útil de lo que vas a renovar; no necesitas el último modelo de smartphone.
  • Identifica un pequeño sacrifico que puedas hacer para ahorrar algún euro.
  • Separa tu cojín de ahorro de tu cuenta corriente, para evitar la tentación de gastarlo.

No duermo suficiente

¿Y que haces en vez de ir a dormir a la hora? Seguramente estás haciendo algo otro, que deberías plantearte dejar de hacer. No te digo que dejes de ver la televisión, navegar por internet, ver tu red social favorita; pero plantéate reducir el tiempo gastado paulatinamente.

  • Cada semana, reduce 5 minutos tu presencia en el ordenador, el sofá o similar.
  • Necesitas un método para marcar el final de tu ocio, por ejemplo un cronómetro de cocina.
  • Ahora que ya estás 5 minutos menos al día por hábito, bien.
  • Repite otro paso, hasta ganar 1 hora de sueño de 5 minutos en 5 minutos.

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