Como bien sabemos, la oferta gastronómica en las calles de Japón es tan amplia como variada; podemos encontrar restaurantes especializados de cualquier cosa y para todos los bolsillos. Pero por más distintos que parezcan entre si, hay un elemento muy curioso que se repite en la basta mayoría de ellos.

Se trata de los expositores: a modo de llamar la atención y de demostrar a los clientes lo que sus cartas ofrecen, muchos locales disponen de unos aparadores o vitrinas donde exponen representaciones en parafina de sus platos. El nivel de realismo de estas piezas es asombroso y por ello hemos de tratarlas casi como pequeñas obras de arte.

Escaparate de sanpuru

Origen

Los primeros indicios de esta costumbre se remontan a 1917 cuando un restaurante de Tokio empezó a realizar algunas representaciones en cristal de los platos que servían, incrementando sus ventas de un modo insospechado.

En 1932, Iwasaki Ryuzo creó la empresa Iwasaki Co., que es actualmente uno de los mayores fabricantes de comida de plástico de Japón y popularizó las reproducciones de comida de plástico, que en su origen se hacían con cera y moldes de kanten.

Actualmente las piezas se realizan con plástico liquido de alta calidad y las reproducciones son especificas para cada restaurante. Cabe decir que se realizan ejemplares de cualquier tipo o de cualquier plato con el máximo detalle (hasta niveles que te hacen dudar de si son reales o no).

El caso es que en Japón es una práctica habitual en el mundo de la restauración tener una reproducción fiel de su menú a tamaño real en las vitrinas de sus escaparates.

¿Qué consiguen con esto?

Por una parte, el cliente puede decidir de un simple vistazo si le atrae más un plato u otro. Muchos de los propietarios son conscientes de que a veces pueden perder clientela solo por culpa de la duda que les puede bailar por la cabeza a sus futuros consumidores, quienes muchas veces preferirán ir a lo seguro y comer en un sitio donde sepan que van a disfrutar bien de un buen manjar ya conocido.

Por otra parte, con esta técnica también pueden conseguir abrirle el apetito a alguien quien, de buen principio, no tenía pensado comer. ¿No os ha pasado nunca? A mí sí, desde luego, y si aún hay alguien que se resiste a la pregunta, que pruebe a responderla otra vez después de ver la siguiente fotografía...

Plato de curry de sanpuru

Para los turistas, el arte del sanpuru (de la palabra inglesa sample) nos es y nos ha sido de gran ayuda. Si quieres comer, simplemente necesitas echar un ojo a los escaparates y decidir aquello que te parezca mas apetitoso o que mas te llame la atención.

Para aquellos que os interese el tema, decir que existe una calle llamada Kappabashi en Tokio que esta enfocada casi plenamente a la restauración y donde podréis encontrar estas piezas a la venta.


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