Últimamente me veo algo falta de tiempo. Esto es un problema para muchas cosas, pero donde más me impacta es en el tiempo del que dispongo para prepararme la comida que llevo a mi trabajo. Esto me ha obligado a optimizar el tiempo y las técnicas de preparación de bentos.

Como ya sabemos, un bento es una caja de comida completa, separada en proporciones para cada grupo de alimento; a pesar de que la gente varía la proporción de cada grupo, los míos suelen tener 2 partes de carbohidratos, 1 parte de proteína y 1 parte de vegetales o frutas (aunque cuando estoy a dieta pongo 1 parte de carbohidratos y 2 de verduras).

La necesidad de una despensa

La falta de tiempo ha ido apretando, hasta el punto que no me da tiempo a cocinar algo rico, lo que me ha obligado a improvisar, y depender de algo que nunca había necesitado: una reserva de alimentos preparados y listos para ser empaquetados. Esta despensa se llena de vez en cuando, con todo tipo de alimentos:

  • Alimentos frescos que no necesiten cocinado
  • Alimentos congelados
  • Restos de comidas sobrantes
  • Comidas hechas, pensadas para racionar

Arroz congelado

Broccoli congelado

Katsu congelado

Ideas para nuestra despensa

Partiendo de estas raciones, no es nada difícil montar un bento, seleccionando una ración de carbohidratos, una de proteínas y una de frutas o verduras. He aquí algunas ideas:

  • Carbohidratos
    • Arroz: Si tenéis una máquina adecuada (o sin ella), es fácil hacer una ración importante y congelarlo en raciones. Si eso no es posible, o si la vagancia aprieta, se pueden usar bolsas de arroz precocido y congelado, en la mayoría de supermercados.
    • Pasta: Se aplica lo mismo que al arroz. Fácil de hacer y de congelar, o de comprar congelado. No es lo más tradicional, pero nos saca fácilmente del aprieto.
    • Legumbres: Técnicamente no es un alimento del grupo de carbohidratos, pero cumple con la función básica del grupo: evitar que pasemos hambre. Son fáciles de comprar en bote y se conservan mucho tiempo.
    • Patatas: Sean en conserva, en puré o incluso congeladas (listas para freír), son muy socorridas para llenar el estómago.
  • Proteínas
    • Pescado: Otro ingrediente que es fácil de encontrar congelado, siendo mi preferido el de una conocida franquicia de congelados. En este apartado tenemos variedad de sabores, precios y gustos; desde salmón hasta panga, pasando por merluza, atún o mariscos varios. Especialmente me gusta el salmón, que se cuece en su propia grasa si lo ponemos al microondas.
    • Carnes: Un lomo de cerdo a la plancha en tiras, unas hamburguesas enanas, un par de albóndigas, nuggets, croquetas o unos tacos de estofado salteados... Necesitan algo más de elaboración, pero valen la pena.
    • Huevos: Siempre hay que tener huevos... en la nevera. Son baratos, nutritivos y fáciles de preparar, incluso en microondas. Es lo que suelo poner cuando no hay más opciones en mi despensa.
  • Frutas y verduras
    • Verduras congeladas: Baratas, ricas y perfectamente cortada en trozos. Caben en cualquier parte del bento y pueden usarse en abundancia. Pensad en espinacas, guisantes, menestra o brécol.
    • Verduras frescas: El objetivo es que no den trabajo, así que la mayoría se deben poder consumir crudas. En este punto incluyo ensaladas, zanahorias, pimientos, pepino, setas o espárragos. Cuidado con la caducidad de este grupo. Otra opción son los encurtidos, caseros o prefabricados.
    • Frutas: Este grupo siempre tiene que ser fresco. Dependiendo de la temporada puede ser cualquier fruta imaginable: manzanas, peras, naranjas, fresas, sandía o plátano. Quedan muy bien cortadas en trozos o con formas.

Con una parte de cada grupo, podemos montar un obento como el que sigue; solo hay que tener la precaución de ir llenando la despensa de vez en cuando.

Obento rápido

Itadakimasu!


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