Finalmente ha llegado el frío y nos vuelven a apetecer los platos de cuchara. Si miramos en el recetario japonés, vemos una receta que es omnipresente y no puede faltar en nuestras comidas, de vez en cuando. Estamos hablando de la sopa de miso, fácil de preparar y muy apetecible.

Realmente, la sopa de miso tiene solo dos ingredientes básicos, que son el caldo y la pasta de miso; otros ingredientes que la gente suele poner son tofu, algas, cebolleta o puerro (es una receta altamente adaptable, así que podéis poner gambas, cerdo o setas). Dependiendo del color del miso usado, la sopa sale mas o menos salada.

Sopa de miso

Se dice que tiene tantas recetas como cocineros, debido a la variedad de gustos personales. Cuenta la leyenda que una novia tiene que aprender a prepararle a su futuro marido la receta, tal como se la hacía su madre, antes de contraer matrimonio.

La preparación de la sopa es muy simple, y se puede hacer en 10 minutos solamente. Este plato nunca se sirve como plato único, y se suele servir con un bol de arroz y uno o dos platos mas. De hecho, se considera uno de los pilares básicos de la gastronomía japonesa, y se sirve tanto en desayunos, como en comidas y cenas.

Vamos a preparar una receta bastante básica. A partir de aquí, se puede personalizar al gusto.

Ingredientes

(para 4 personas)

  • 8 tazas de agua
  • 1 o 2 cucharillas de caldo dashi en polvo, al gusto. En su defecto, pastillas de caldo preparado nos valen
  • 2 cucharadas de pasta de miso. Personalmente me encanta el miso blanco, pero eso va a gustos.
  • 1 puñado de algas wakame o similar, que vamos a hidratar previamente.
  • 1/2 taza de tofu cortado en cubos. A falta de tofu podemos usar queso de burgos
  • 2 cucharadas de cebolleta picada (puerro, cebollino o similar)

Instrucciones

  1. Hervir el agua en un cazo. Añadir y disolver el caldo. Añadimos el tofu y las algas. Hervimos un rato y bajamos la temperatura a un nivel medio.
  2. Mezclar en un bol aparte parte del caldo con la pasta de miso usando los palillos o un colador. Juntar de nuevo el caldo con miso en el cazo. Debería quedar una mezcla homogénea y sin grumos. Apagamos el fuego inmediatamente.
  3. Servir la sopa en boles, decorar con la cebolleta y llevar inmediatamente a la mesa para su consumo.

TRUCO: No hay que hervir la pasta de miso; su textura se vuelve arenosa. Una vez disuelta tampoco es bueno que hierva porque pierde sus propiedades macrobióticas.

Receta en vídeo

En esta receta no se usa tofu y se ponen saborizantes como mirin y aceite de sésamo, pero la receta es muy similar.

A disfrutar!


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